Qué resuelve
Una agencia receptiva vende lugares en salidas concretas: el Tronador del sábado a las 8, el catamarán a Isla Victoria del domingo a las 9:30. La planilla no sabe cuántos quedan, y el WhatsApp menos. Viajalo sí: cada salida tiene su cupo, cada reserva descuenta del cupo correcto, y todo lo que se vende —en el sitio, por WhatsApp, en el mostrador o desde otra agencia— pega en el mismo número.
Cómo funciona
- Cargás el producto una vez: excursión, traslado, auto, alojamiento, paquete o servicio, con su moneda, su precio público y su precio de red.
- Definís las salidas y sus cupos: por día y horario, con la capacidad del vehículo o del prestador. Podés abrir cupos recurrentes o puntuales.
- Las reservas descuentan solas: vengan del sitio, del asistente de WhatsApp, de un presupuesto aceptado o de una agencia de la red. Cada reserva lleva sus pasajeros, su pickup y su estado de pago.
- La operación sale sola: agenda del día, planilla por prestador y pickups por hotel, listas para exportar o sincronizar con Google Calendar.
Lo que la planilla no hace
- Frenar la venta cuando el cupo se agota, en todos los canales a la vez.
- Mover reservas de horario sin perder el cupo ni llamar a nadie.
- Escanear el voucher del pasajero al subir y marcar el check-in.
- Saber, antes de salir, cuántos pasajeros faltan pagar.
Para quién
Agencias receptivas y DMC que venden salidas con capacidad limitada: excursiones regulares, traslados compartidos, navegaciones, actividades de aventura y centros de esquí.